Mapa de procesos
Usuarios, tareas, información, herramientas, demoras, errores y decisiones que hoy sostienen el resultado.
Consultoría · IA aplicada
Evaluamos dónde la IA puede mejorar un proceso y, cuando tiene sentido, diseñamos e implementamos la solución hasta producción.
Antes de elegir una herramienta
La consultoría convierte una intención amplia —“queremos usar IA”— en decisiones sobre tareas, datos, riesgos y resultados. También identifica casos donde una automatización convencional es suficiente.
Trabajo concreto
El alcance de la consultoría se adapta al punto de partida. Puede resolver una decisión puntual o preparar y construir el primer caso de uso.
Usuarios, tareas, información, herramientas, demoras, errores y decisiones que hoy sostienen el resultado.
Comparación por impacto, viabilidad, calidad de datos, frecuencia, costo de error y capacidad de adopción.
Fuentes de datos, permisos, integraciones, modelos, arquitectura y restricciones necesarias para operar.
Casos representativos, criterios de aceptación y límites que permiten decidir si el resultado es suficientemente bueno.
Primer alcance, dependencias, responsables, riesgos y una secuencia para aprender antes de ampliar la inversión.
Si el caso tiene sentido, podemos implementar el piloto, integrarlo y acompañarlo hasta producción.
De la decisión al producto
Acelera combina criterio de producto, desarrollo e IA aplicada. Eso permite diseñar una recomendación teniendo en cuenta cómo se va a integrar, operar y mantener.
Experiencia con IA
Espacio de trabajo con IA que reúne conversación, creación de interfaces, memoria por proyecto, estudio guiado y herramientas para construir sin perder contexto.
Gobierno y adopción
Una plataforma interna para convertir políticas sobre agentes de desarrollo en configuraciones que cada integrante puede sincronizar y usar.
Producción primero
Entender, diseñar, construir y llevar a producción son parte de un mismo proceso. La recomendación contempla desde el inicio quién va a usar y sostener la solución.
Forma de trabajo
No todas las consultorías necesitan terminar en un desarrollo. El objetivo es llegar a una decisión clara y dejar preparado el siguiente paso correcto.
Relevamos el resultado buscado, el proceso actual, los usuarios y las restricciones de negocio.
Comparamos oportunidades por valor, viabilidad, riesgo y capacidad real de adopción.
Cuando hace falta evidencia técnica, construimos una prueba acotada y la evaluamos con casos reales.
Entregamos una recomendación, el alcance siguiente y las condiciones para avanzar o detenerse.
Cierre sin ambigüedad
La empresa debe poder explicar qué decidió, con qué evidencia y qué necesita para ejecutar el próximo paso.
Preguntas frecuentes
Podemos hacer ambas cosas. La consultoría define qué conviene hacer y por qué; cuando el caso es viable, el mismo equipo puede diseñar, desarrollar, integrar y desplegar la solución.
No necesariamente. Sí hace falta acceso a las personas que conocen el proceso y a las fuentes de información relevantes. También identificamos qué capacidades internas o externas serán necesarias para operar la solución.
Buscamos una tarea frecuente, con resultado verificable, datos accesibles y un costo de error manejable. Priorizamos aprender con un alcance útil antes de intentar una transformación amplia.
Sí. Podemos aportar relevamiento, definición de alcance, diseño, arquitectura, implementación o revisión según lo que el equipo ya cubre. Documentamos decisiones y evitamos crear una dependencia innecesaria.
Podemos revisar una oportunidad puntual o ayudar a ordenar varias ideas antes de invertir en una implementación.